DIAGNOSTICO  DE  LA  APNEA  DEL  SUEÑO

Igual que en otras áreas de la medicina, además de tomar su historia clínica y de hacerle un examen físico, puede ser que el especialista en trastornos del sueño desee hablar con su compañero de cama o con otros miembros de la familia con referencia a sus hábitos mientras duerme y cuando está despierto. Si su médico sospecha apnea del sueño lo mas probable es que lo refiera a un centro de trastornos del sueño. Los especialistas de ahí harán una evaluación de sus problemas y  le pedirán pasar una  noche en el laboratorio para poder realizar  un registro de sueño o que se realice un monitoreo de apnea en la casa del paciente, que es más económico. El estudio nocturno mostrará si usted realmente sufre de apnea del sueño  y  también que tan grave es el problema y que tipo de apnea tiene; esto tendrá influencia en la decisión para seleccionar el  tratamiento, ya  que existen distintos tipos de alteración y consecuentemente distintos tratamientos.  Algunos médicos ofrecen tratamientos sin estudiar adecuadamente al paciente, lo cual además de no ser ético, puede someterlo a tratamientos riesgosos o inútiles.

En la noche del estudio, Usted va al laboratorio de sueño alrededor de una hora antes de la que Usted normalmente se acuesta. Los técnicos le pondrán sensores en distintas partes del cuerpo para registrar continuamente las ondas cerebrales, la actividad muscular, los movimientos de brazos y piernas, el ritmo del corazón, el paso de aire a sus pulmones, el esfuerzo del tórax al respirar, el nivel de ronquido  y otras funciones corporales mientras Usted duerme. Estos monitores no son incómodos ni restringirán la posibilidad de moverse durante la noche. En la actualidad, contamos con equipos computarizados portátiles que permiten al especialista en trastornos del sueño realizar el estudio en la casa del paciente, siendo más cómodo y económico.

Se  evalúan  diferentes aspectos de la respiración. Unos botones sensibles a la temperatura pegados en la nariz y en la boca miden la cantidad de aire que entra y sale de los pulmones, documentando si ocurre una apnea. Unas bandas elásticas con pequeños monitores puestos alrededor del tórax y el abdomen registran el esfuerzo para poder respirar. Un pequeño aparato puesto en la oreja, en  el dedo  o en la frente registra la disminución del nivel de oxígeno en la sangre con cada apnea.

Su sueño puede ser estudiado durante el día al igual que por la noche. Una serie de siestas cada dos horas, conocida como “Prueba de Latencias Múltiples al Sueño”, documenta la somnolencia diurna, pues muchas veces es muy marcada cuando la apnea es severa, o si el especialista piensa que pueda tener otro trastorno del sueño, como la Narcolepsia. El estudio también puede ser utilizado para diferenciar la apnea del sueño de otras causas que pueden producir somnolencia diurna, como la narcolepsia, que es un desorden neurológico.

Algunos estudios adicionales deben ser realizados en personas con apnea obstructiva del sueño, y pueden incluir distintos tipos de rayos-X para obtener una imagen clara de las vías respiratorias superiores, el examen directo de las vías respiratorias o el estudio con equipos fibro-ópticos, que tienen pequeñas luces montadas al final de alambres delgados. Todos estos estudios permiten planear el tratamiento adecuado. En estos aspectos es indispensable la participación de un especialista en otorrinolaringología.